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viernes, 16 de junio de 2017

VIRGEN DEL POZO ADVIERTE LO MUY DOLOROSO PARA EL MUNDO QUE ESTÁ EN PUERTA, NOS DICE CÓMO CAMBIAR...

¡Se ACERCA el MOMENTO de la GRAN PRUEBA! ¡El SUFRIMIENTO será necesario!


Mensaje de Nuestra Señora del Rosario, o Nuestra Señora del Pozo, cuyos grandes y rveladores Mensajes quisieron siempre bloquear y desconocer, tanto el cardenal judío alemán Joseph Karl Ratzinger Peintner, -Benedicto XVI-, cuando fungió como Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, impulsor de la "corriente del Modernismo, que es Paganismo" (Cf. https://benedictoxviquienes.blogspot.mx ) y su cómplica el cardenal Tarcisio Bertone, en ese entonces encargado de la Sección de calificar las Apariciones de la Virgen. Su plan oscuro no da frutos, pues así como también ocultaron y distorsionaron el Tercer Secreto de Fátima que la Virgen reveló a Sor Lucía dos Santos desde que era pastorcita, a quien luego encerraron en Coimbra, la suplantaron con una falsa Lucía, y finalmente la asesinaron los jerarcas sectarios aliados a Benedicto XVI, to/do sucede como está revelado en el Apocalipsis 13, 11, se trata de los cardenales sectarios infiltrados hasta los Más Altos Reinos de la Jerarquía en el Vaticano; y hasta la Silla de Pedro, como lo revelaba el Secreto, razón que abriría los ojos a los verdaderos y fieles Jerarcas, Sacerdotes y Fieles de la Iglesia Católica. Por esto, Benedicto XVI, de ascendencia rabínica del Priorato de Praga, tenía la consigna de apoderarse de la Silla de Pedro, para que los rabinos de la Sinagoga de Satanás, pudieran apoderarse de la Iglesia, infiltrándola con su Caballo de Troya sectario e iniciar su demolición desde dentro y desde su Cúpula. 

Francisco, actúa más vorazmente en la demolición de la Iglesia, quien se declaró modernista desde el inicio de su robo de la Silla de Pedro (https://fenomenosespirituales.blogspot.mx/search/label/EXORCISMOS%20REVELAN%20DEMOLICI%C3%93N%20IGLESIA.%20Parte%20B ), como segundo portador de la antorcha del fuego infernal del "sionismo", trabaja más rápida y contundentemente demoliendo los Fundamentos, la Doctrina, los Mandamientos Divinos, el Eterno Sacrificio, la Moral y Santidad de la Iglesia, así, destruyen el Cuerpo Místico de Jesús, constituyendo ahora con esta demolición, la Segunda Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Todo estaba revelado desde tiempos del Papa Paulo VI en dos casos de personas poseídas, condición permitida por las Divinas Personas, para que en los Exorcismos, los Sacerdotes que participaron desde entonces, dieran a conocer lo que ya estaban haciendo los judíos que infiltraron la Iglesia, para que por supuesto, abrieran los ojos y actuaran, pero por lo que se ha podido ver, los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la Luz, y hasta los cardenales y obispos mexicanos y de muchos países, siguen acobardados, comodinos, ciegos, sordos y hasta buscando que el falso papa les dé posiciones jerárquicas en la Iglesia como si fuera una institución política: duro será su Juicio ante el Sumo y Eterno Sacerdote, Señor de señores y Rey de reyes, nuestro Señor Jesucristo.
Francisco impuso a un anti-Nuncio apostólico en México, al pervertido Franco Coppola quien pide al corrupto y pervertido presidente mexicano, que su gobierno busque un camino para abrirle paso a los "matrimonios entre homosexuales", lo que va contra la Ley de Dios, distorsiona los Diez Mandamientos, en especial: "No cometerás actos impuros ni fornicarás".

Nuncio del Vaticano pide encontrar una “vía mexicana” al debate de bodas gay Video Franco Coppola




martes, 30 de mayo de 2017

Designios de Jesús para los Últimos Tiempos

 Designios de Cristo Jesús para estos tiempos 
                         - 17/04/2017


Cristo Sacerdote revela Sus Designios para este Final de los Últimos Tiempos

Mensajes Certificados por el MIDP



sábado, 29 de abril de 2017

Muchos, muchos fueron los llamados y muy pocos serán los escogidos. (Mensaje a J.V.)

Mensaje de Nuestra Señora del Carmen a J. V., dado el 30 de Marzo del 2017
  • Muchos, muchos fueron los llamados y muy pocos serán los escogidos.
Rosario vespertino - MENSAJE ÚNICO

Primer Misterio. Habla Nuestra Señora del Carmen.
Sobre: Sed, pues, Mis pequeños, esas almas envueltas del Amor de Mi Hijo, almas Crísticas, almas Divinas, almas, en las cuales, Mi Hijo, vuelve a Renacer para mostrarse ante el Mundo. Por eso, ciertamente, Mis pequeños, los escogidos, estáis en el Mundo, pero no sois del Mundo, porque Mi Hijo fue así.

Hijitos Míos, Me presento ahora en Mi Advocación de Nuestra Señora del Carmen, porque quiero enseñaros a Mi Hijo. Él vino la primera vez, a través Mío, fui escogida por el Padre, en Su Santísima Trinidad, para que Yo fuera el conducto entre el Cielo y la Tierra, para que pudiera venir Mi Hijo a reparar vuestros pecados y para traeros la Salvación, siempre y cuando, cumplierais con los Mandamientos y los requisitos, para que, vuestros pecados fueran perdonados.

Ahora, en Mi Advocación de Nuestra Señora del Carmen, os estoy mostrando a Mi Hijo, nuevamente, y digo nuevamente, porque el tiempo se acerca ya, para Su Segunda Venida. Ahorita que os Lo muestro, os estoy anunciando esta Segunda Venida y así está Escrito, que en Su Segunda Venida, Yo también Seré medio y he de anunciarLo al Mundo, al Universo entero. Mi Hijo está con vosotros, pero, si antes vino como Redentor, ahora viene a Juzgar.

Qué tristeza Me da, Mis pequeños, Ser portadora del Divino Amor, porque Yo, como Madre de todo el género humano, quisiera estar orgullosa de anunciarLe a Mi Hijo, que Su familia, que sois vosotros, porque sois hermanos de Mi Hijo, que Su familia es buena y siguió los Mandamientos y aprendió, con Su Donación; y es todo lo contrario. Me da vergüenza enseñarLe a Mi Hijo este Mundo, Me da vergüenza enseñarle a sus hermanos, que, en lugar de seguir lo que Él vino a traerles, para que fuerais santos, escogisteis otro camino, el camino del mal, el camino del traidor.

Lloro, Mis pequeños, y lloro ante Mi Hijo, porque vosotros no habéis querido aprovechar el camino que os trazó Mi Hijo para que alcanzarais la santidad de vida. ¡Cuánto Dolor Le causáis a Mi Hijo, cuánto Dolor Me causáis a Mí, Mis pequeños! No sois lo mejor con lo que una madre puede presumir a sus amistades. Sois tan pocos los que entendisteis la Misión de Mi Hijo, que os enamorasteis de Su Amor y que agradecéis, de corazón, todo lo que Él hizo por vosotros. ¡Sois tan pocos!

Mi Hijo Se dio totalmente por vosotros. ¿Qué sentiríais, cada uno de vosotros, si alguno de vuestros hijos hiciera un sacrificio grande, por el bien de vuestra familia o por el bien de una comunidad y que, en lugar de agradecer ese bien, siguierais vuestra vida, como si nada hubiera pasado y, además, sin agradecer el bien que vuestro hijo hubiera hecho a toda esa comunidad?

Poneos en Mi lugar, Mis pequeños, Yo Soy Madre de vuestro Salvador y Soy Madre vuestra, también, porque así Me lo pidió Mi Hijo en la Cruz. Una madre se alegra con las buenas obras de un hijo y se avergüenza ante la gente, cuando alguno de sus hijos se porta mal o causa problemas graves en la comunidad o más, si es en una ciudad o en el Mundo.

Me siento avergonzada ante Mi Dios, porque sois tan pocos los que habéis entendido y aprovechado la Donación de Mi Hijo por cada uno de vosotros. Sois tan pocos los que os mantenéis Conmigo, a pesar de los ataques hacia vuestra persona, hacia vuestros ideales, hacia vuestra forma de pensar, en lo religioso. Os atacan, por ser buenos, por creer en Mi Hijo, por amarLo y respetar lo que Él os vino a Enseñar.

Ciertamente, aquellas almas que atacan a las almas buenas, a las almas que se llenan de Mi Dios, están satanizadas, porque, solamente, satanás Lo odia en la forma en cómo vuestros hermanos os atacan, porque lleváis a Mi Hijo en vuestro corazón.

Tenéis que aprender a ver la realidad espiritual que os rodea, Mis pequeños. Hay un Bien y hay un mal, si en vuestro corazón anida el Bien, es que Nuestro Dios, está en vosotros. Nuestro Padre, Mi Hijo, Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor y Ellos, contentos están, porque vosotros transmitís lo que Ellos, han permitido que vosotros aprendáis y viváis. Y hay un mal, que es el que satanás produce, y ese mal ataca y trata de destruir todo lo que venga de Mi Hijo, todo lo que venga de la Santísima Trinidad, Divina. Éstas almas, ciertamente, le han abierto su corazón a satanás, porque, por ellos mismos, no atacarían a Nuestro Dios y Señor, al menos, Lo respetarían, porque el alma, reconoce a su Creador, pero cuando, ya, un alma ataca, blasfema, destruye todo lo que es de Nuestro Dios, esa alma se ha dejado poseer por satanás y debéis tener cuidado, Mis pequeños, porque Mi Hijo os dijo: o sois de Dios o sois de satanás, no hay medianías, o amáis u odiáis.

Y es una desgracia que haya tantas y tantas almas, alrededor del Mundo, que se han dejado arrastrar por satanás, no quieren saber nada de Nuestro Dios y Señor, no quieren saber nada de Mi Hijo ni lo que Él sufrió para daros Vida, para poder entrar, nuevamente, al Reino de los Cielos.

Cómo van a pedir Misericordia, estas almas, si no la conocen, porque, si satanás habita en su corazón, es hipocresía hablar de Misericordia, hablar de Amor, exigir que Nuestro Dios les conceda un Bien, ya sea material o espiritual, cuando ellos odian, blasfeman, atacan Al que Es Fuente de Vida, Al que Es Providencia Divina, Al que Es Todo Amor.

Dice J. V.: En este momento la Santísima Virgen del Carmen, cargando al Niñito Jesús y alargando Sus brazos, me muestra a Su Hijito.

Aquí les muestro a Mi Hijo, vuestro Dios y Salvador, Es Todo Un Dios, a pesar de Su edad, Pequeñito, un Bebé, y Es vuestro Dios y bajó para serviros, bajó para amaros, bajó para daros una Nueva Vida, aprendiendo lo que Él, enseñó. Antes de que Él bajara y enseñara aquí en la Tierra, el hombre vivía en la obscuridad, vivía en la maldad, vivía en el error, vivían en la manipulación, de aquellos que se decían los sacerdotes del Templo, los transmisores de la Verdad. Y Mi Hijo os trajo la Luz, puso en evidencia a esos sacerdotes del Templo, a los escribas y fariseos, mostrándolos al pueblo, como lo que realmente, eran: ladrones, blasfemos, pecadores y por eso Lo mataron.

Vuestro Dios, vuestro Salvador, fue asesinado por aquellos que se decían los guías del pueblo, los que solamente podían leer las Escrituras y enseñarlas al pueblo. ¡Cuánto error y cuánta falsedad ha sufrido la humanidad!, el pueblo escogido Le dio la espalda a su Mesías y se propuso llenar de mentiras a la humanidad y lo ha hecho, y la mentira es de satanás.

Mi Hijo Es la Luz, la Verdad, la Vida, pero pocos son los que han querido vivir en esa Verdad, dejarse guiar por ella, vivirla, amarla, transmitirla. Los que Le siguen, son muy amados por nuestro Dios y Señor y son muy odiados por el enemigo. Vosotros no vinisteis a servir al enemigo, vinisteis a servir a Nuestro Dios, vinisteis a servir a Mi Hijo y ser como Él, vivir como Él, transmitiendo palabras de Vida, haciendo milagros, porque debéis hacerlo, porque Mi Hijo está en vosotros, convirtiendo a vuestros hermanos con las mismas Palabras con que Mi Hijo os convirtió.

Tenéis una tarea bellísima, suprema, ser otro Cristo, salvar almas, destruir la maldad de satanás a través del Amor que debéis, vosotros, primeramente, vivir y luego, transmitir.

Sois los escogidos del Señor, sois las ovejas del rebaño. Muchos, muchos fueron los llamados y muy pocos serán los escogidos y Yo, como Madre vuestra, Me duelo con vuestro actuar, Me duelo con vuestra respuesta de haber despreciado el Amor de Mi Hijo, que sólo vino a amaros, que sólo vino a levantaros hacia la Vida, la Verdadera Vida que debéis seguir aquí en la Tierra; empezar a amar aquí, para cuando terminéis vuestra vida, vuestra misión, aquí en la Tierra, sigáis viviendo y creciendo en Amor, en el Reino de los Cielos. Aquí empezáis a amar, porque estáis siguiendo a vuestro Dios, estáis siguiendo Sus Enseñanzas, pero, ciertamente, el Pecado Original, no os permite avanzar como quisierais, no os permite vivir el Amor, como éste se os dará después, en el Reino de los Cielos. Vuestro amor y vuestra Fe hacia vuestro Dios, hacia Mi Hijo, es lo que os va a dar la salvación, que tanto perseguís vosotros, los que entendéis, por obra de Mi Santo Espíritu, Mi Esposo, que aquí no será vuestro hogar eterno, sino el Reino de los Cielos será vuestro Hogar y que allá, avanzaréis inmensamente en el Amor que buscasteis y seguisteis, primeramente, aquí en la Tierra. El Amor de vuestro Dios, es vuestro y es muy Poderoso, pero vosotros debéis ser como Mi Hijo, humildes, en todo momento, humildes y si os permite hacer un milagro o grandes cosas, grandes portentos, para mostrar a vuestros hermanos que Dios trabaja y Vive en vosotros, la humildad os mantendrá seguros de que no caigáis en la soberbia y perdáis los Bienes de Nuestro Dios.

En todo momento, humildad, Mis pequeños, y sencillez, sabiendo que no sois vosotros los que tenéis el Amor de Mi Hijo, nada más por tenerlo, sino que lo vivís, porque fuisteis escogidos, disteis vuestro “fiat” y Nuestro Dios, se congratuló con vosotros y os llenó de Su Vida. Os habéis ganado la Vida de Dios en vosotros, porque Lo amáis, porque Lo buscáis, porque queréis vivir eternamente, en el Reino de los Cielos, después de haber trabajado, como Mi Hijo, aquí en la Tierra, para ayudar a vuestros hermanos, que no entendieron la lección, pero que necesitan de vosotros para su salvación.

Entended, Mis pequeños, la misión tan grande y tan bella que tenéis, la de ser otros Cristos para salvar a infinidad de almas que tienen esa posibilidad de salvarse, pero no tienen las capacidades, porque no hay quién les enseñe o que entiendan las Verdades que Mi Hijo enseñó.

Dejaos, pues, Mis pequeños, mover por Mi Santo Espíritu, pedidLe continuamente el ser otros Cristos y así, seréis reconocidos en el Reino de los Cielos. Si realmente cumplís vuestra misión de ser otros Cristos, se os conocerá como hermanos de Mi Hijo, verdaderos hermanos del Salvador. Dejaos, pues, mover por Él; va ir trabajando en vosotros, empezaréis a olvidar vuestra vida pasada y se os abrirá un nuevo camino, una nueva vida, bella y llena de alegrías por servir a Nuestro Dios.

No hagáis elucubraciones, porque no estáis capacitados para conocer y aún para imaginar la Obra de un Dios. Sois creaturas muy pequeñas e incapaces de entender las grandezas de Todo un Dios. No elucubréis, simplemente, dejaos mover por vuestro Dios. Sed sencillos, así como cuando erais pequeños en la escuela, ibais a ella, para que os enseñaran cosas nuevas, vosotros no os podíais, ni siquiera imaginar, que lo que antes sentíais difícil ahorita se os hace sencillo. Os enseñaron las primeras letras, los primeros números cuando erais pequeñitos, y gozabais cuando ibais a aprender.

No os podéis imaginar lo que la Potencia de Todo un Dios puede hacer con vosotros, no tenéis ni idea de Sus Potencias y lo que haréis por el Reino de los Cielos.

Os vuelvo a repetir, sencillez, humildad y mucho amor, para dejaros mover por el Maestro, Mi Hijo y por Su Amor.

Ciertamente, Mi Esposo, el Espíritu Santo, envolverá a cada alma escogida, en Su Sabiduría, en Su Amor y os transformará. Ahí empezaréis a sentir y a vivir las Potencias Divinas trabajando en vosotros. Ciertamente, al reconocer este cambio en vosotros, si realmente amáis y respetáis a Nuestro Dios, caeréis de rodillas, agradeciéndoLe Sus Bondades, Su Misericordia, Su Amor Infinito.

Imaginaos en un salón inmenso, vosotros arrodillados y una Gran Luz, una Inmensa Luz, llenando todo el recinto, en donde vosotros os veis tan pequeños como una hormiguita. No estáis asustados, estáis anonadados y preguntándoos cómo es posible, que Todo un Dios, en Sus Potencias Infinitas, os haya escogido a vosotros, tan pequeños, siendo una nada, para poseeros, para regalaros las Potencias Divinas y para trabajar para el Cielo, como gustosamente, lo hacen los santos y los Ángeles. Estáis arrodillados, estáis poseídos por el Divino Amor. Es inmenso el lugar y estáis solos, en Presencia de vuestro Dios, que, ciertamente, no lo veis, pero vuestros sentidos, Lo perciben tal como Es. ¡Cuánto Amor! ¡Cuánta Sabiduría! ¡Cuánto Conocimiento!, y todo esto, nuevo para vosotros, y esto os lo ganasteis, porque fuisteis fieles a las Promesas de Mi Hijo, porque Le amasteis, porque Lo vivisteis, porque Lo transmitisteis.

Vosotros no os imagináis la forma en que Nuestro Dios y Señor, en Su Santísima Trinidad, paga a las almas fieles, paga a las almas amorosas, paga a las almas abandonadas de sí mismas, porque escogisteis el servirLe, porque Él es vuestro Dios, porque Él es Creador de todo lo visible y lo invisible, porque creísteis por Fe y amasteis de corazón, sin nunca haberLe visto antes. Ese es el Verdadero Amor, que llegó a vosotros, Le abristeis vuestro corazón a vuestro Dios y anidó en él.

Sois odiados por el Mundo, sois odiados por satanás, porque tendréis lo que él perdió; perdió a su Creador, a su Dios, Lo sacó de su corazón y se llenó de soberbia. Vosotros, en cambio, aceptasteis vuestra pequeñez, Le amasteis con un corazón, totalmente donado a Su Voluntad, Creísteis en Él por Sus Obras y porque la misma Fe os dice que Se dio en lo Personal por vosotros. Le amáis, Le respetáis, Le agradecéis, porque Él se dio por vuestra salvación.

¡Es tanto el Amor que tiene por las creaturas!, pero, especialmente, por aquellas que se han vuelto otros Cristos. El ser otro Cristo, es ser un alma llena de amor, que no importa que se le ataque, que se le blasfeme, que se le haga a un lado o que se le mate; cuando un alma ama de verdad, alma convertida en otro Cristo, amará a sus hermanos, no importando lo que de ellos llegue.

Las almas Crísticas, se convierten en salvadoras y, a pesar de recibir un daño, de ellas, sólo salen las frases de Mi Hijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Las almas Crísticas, aman, aman inmensamente a las almas que se han llenado de la maldad de satanás, conocen que son pequeñas, que no han crecido y no por eso las deben despreciar, al contrario, se abajan, para que comprendan el Amor Verdadero; se abajan, para convencerlas de que hay un Dios que las ama a pesar de sus pecados, de sus faltas, de sus errores, de su maldad. Las almas Crísticas, solamente quieren la salvación de las demás almas, porque eso es lo que aprendieron de Mi Hijo, Se dio por todos, por todas las almas, en todos los tiempos, sin excepción.

Sed, pues, Mis pequeños, esas almas envueltas del Amor de Mi Hijo, almas Crísticas, almas Divinas, almas, en las cuales, Mi Hijo, vuelve a Renacer para mostrarse ante el Mundo. Por eso, ciertamente, Mis pequeños, los escogidos, estáis en el Mundo, pero no sois del Mundo, porque Mi Hijo fue así, vino al Mundo, pero no aceptó la maldad del Mundo, no aceptó su pecado y lo atacó, lo destruyó con Su Amor, con Su Evangelización y con Su Resurrección.

Sois Mis hijos, sois Mis Cristos, nuevamente, y os voy a cuidar, Mis pequeños. Yo estaré con vosotros, Mi Hijo os estará llevando a donde Él os quiera llevar, porque, Él, vivirá plenamente en vosotros; sois los nuevos Cristos, dejaos mover por Su Amor Divino y por Su Amor Infinito.

Amad, amad a vuestros hermanos, aún a pesar de la maldad con la que os puedan atacar, como atacaron a Mi Hijo. Dejad que Mi Esposo, el Santo Espíritu de Amor, os transforme, os llene de esa Nueva Vida que gozaréis inmensamente, para que podáis empezar a ayudar a vuestros hermanos que quedarán después de la Purificación, a crear el Nuevo Mundo, un Nuevo de Vida, de Vida Espiritual, de Vida en Dios, de Vida en Perfección.

Os amo, Mis pequeños, no temáis a los cambios que vengan, todo será para vuestro Bien, amad a vuestro Dios por todo el Bien que ha hecho y hará con vosotros. Os amo, Mis pequeños, llevadMe siempre en vuestro corazón. Os Bendigo y os Bendigo con la Palabra de Mi Hijo, vuestro Salvador.
Gracias, Mis pequeños.


Sitio Recomendado por el Ministerio Internacional de Difusión Profética, Mensaje Certificado JV/30/04/17


domingo, 12 de febrero de 2017

MARCA DE LA BESTIA 666 O MICROCHIP RFID QUE YA ESTÁN IMPONIENDO (II)

EXTRA EXTRA URGENTE
Están imponiendo YA la Marca de la Bestia 666 o Microchip RFID
NO LO PERMITAN


Exégesis de la Virgen María de los Caps. 12 al 21 del 

Apocalipsis enseñada al P. Stefano Gobbi, del 

Movimiento Sacerdotal Mariano

(Vigente al 2016)

Segunda Parte




DONGO (COMO), 8 DE SEPTIEMBRE DE 1989. 
Natividad de la Bienaventurada Virgen María
Mitreya, el Devastador Anticristo y su tabla de las religiones para formar con el Ecumenismo su iglesia universal sin Dios ni Eucaristía.

El Microchip o Marca de la Bestia "666" del Devastador Anticristo Maitreya.


Maqueta del templo del Anticristo Maitreya que le edificarán los "jesuitas" por órdenes del papa jesuita Francisco.




La gigantesca computadora, "la Bestia", está en Bruselas, Bélgica, y almacenará toda la información de la Humanidad captada por los Microchips o Marca de la Bestia 666 desde donde la manipularán como robots.

La marca en la frente y en la mano (Ap. 13, 16-18)





“Hoy es la fiesta del nacimiento de vuestra Madre Celeste, hijos míos predilectos consagrados a mi Corazón Inmaculado.

Vividla en la alegría y en la paz, en el silencio y en la oración, en la confianza y en el filial abandono.

Vosotros sois los pequeños niños de vuestra Madre Niña.
Sois parte de mi progenie y pieza clave de mi designio victorioso.

Formáis una corona preciosa de pureza, de amor y de humildad en torno a la cuna en la que Yo estoy recostada.

Dejaos nutrir y formar por Mí; dejaos conducir con docilidad por Mí; dejaos marcar por Mí con mi sello maternal.

Éstos son los tiempos en que los seguidores de aquél que se opone a Cristo son sellados con la marca en la frente y sobre la mano. (Ap. 13, 18)

–La marca en la frente y en la mano es expresión de una total dependencia de quien es marcado por este signo. (Ap.13, 16-18)

El signo significa a aquél que es enemigo de Cristo, es decir, el Anticristo, y su marca cuando es impresa significa la completa pertenencia de la persona signada al ejército de aquél que se opone a Cristo y lucha contra su Divino y Real Dominio.

La marca es impresa en la frente y en la mano.

La frente indica la inteligencia, porque la mente es la sede de la razón humana.

La mano expresa la actividad humana, porque es con sus manos que el hombre actúa y trabaja.

Por lo tanto, es la persona la que es marcada con el sello del Anticristo en su inteligencia y en su voluntad.

Quien permite ser señalado con la marca en la frente es conducido a acoger la doctrina de la negación de Dios, del rechazo de su Ley, del ateísmo, que en estos tiempos, es cada vez más difundido y propagado.

Y así, es impulsado a seguir las ideologías hoy de moda y a hacerse propagador de todos los errores.

Quien permite ser señalado con la marca en la mano es obligado a actuar de una manera autónoma e independiente de Dios, ordenando la propia actividad a la búsqueda de bienes solamente materiales y terrenos.

De ese modo sustrae su acción al designio del Padre, que quiere iluminarla y sostenerla con su Divina Providencia; al amor del Hijo, que hace de la fatiga humana un medio precioso para su misma redención y santificación; al poder del Espíritu Santo que actúa por doquier para renovar interiormente a cada criatura.

–Quien es marcado en la mano trabaja sólo para sí mismo, para acumular bienes materiales; hace del dinero su dios y acaba siendo víctima del materialismo.

–Quien es marcado en la mano obra solo para la satisfacción de los propios sentidos, para buscar el bienestar y el placer, para dar plena satisfacción a todas sus pasiones, especialmente a la de la impureza, y se hace víctima del hedonismo.

–Quien es señalado con la marca en la mano hace de su propio yo el centro de todo su obrar, mira a los demás como objetos para usar y explotar para provecho propio y se hace víctima del egoísmo desenfrenado y de la falta de amor.

Si mi Adversario marca con su sello a todos sus secuaces, ha llegado el tiempo en que también Yo, vuestra Celeste Capitana, marco con mi sello maternal a todos aquellos que se han consagrado a mi Corazón Inmaculado y forman parte de mi ejército.

Imprimo en vuestra frente mi sello son el Signo Santísimo de la Cruz de mi Hijo Jesús.

Así abro la inteligencia humana para acoger su Divina Palabra, amarla, vivirla; os conduzco a confiaros completamente a Jesús que os la ha revelado, y os transformo hoy en valientes testimonios de fe.

A los signados en la frente con la marca blasfema, Yo contrapongo a mis hijos, signados con la Cruz de Jesucristo.
Después ordeno toda vuestra actividad a la perfecta glorificación de la Santísima Trinidad.

Por eso imprimo en vuestra mano mi sello que es el signo del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Con el signo del Padre, vuestra actividad humana es ordenada a una perfecta cooperación al designio de su Divina Providencia, que también hoy sigue disponiendo todas las cosas para vuestro bien.

Con el signo del Hijo, cada una de vuestras acciones es injertada profundamente en el misterio de su Divina Redención.

Con el signo del Espíritu Santo, todo vuestro obrar se abre a su poderosa fuerza de santificación, que sopla por todas partes como un fuego potente, para renovar desde los fundamentos a todo el mundo.

Hijos míos predilectos, dejaos marcar todos, en la frente y en la mano con mi sello maternal en este día en el que, recogidos con amor en torno a mi cuna, celebráis la fiesta del Nacimiento terreno de vuestra Madre Celestial.”

FÁTIMA (PORTUGAL), 15 DE SEPTIEMBRE DE 1989.
Fiesta de la Virgen Dolorosa
Grande es mi dolor
“Participad, hijos predilectos de mi dolor.
Soy vuestra Madre Dolorosa.

Mi Corazón Inmaculado es traspasado por numerosas y dolorosas espinas.

El dominio de mi Adversario se ha hecho cada día mayor y su poder se expande en los corazones y en las almas.

Ya ha descendido sobre el mundo una densa tiniebla.
Es la tiniebla del rechazo obstinado de Dios.
Es la tiniebla del pecado cometido, justificado y ya no confesado.

Es la tiniebla de la lujuria y de la impureza.

Es la tiniebla del egoísmo desenfrenado y del odio, de la división y de la guerra.

Es la tiniebla de la pérdida de la fe y de la apostasía.

En el Cáliz de mi Corazón Inmaculado Yo recojo, también hoy, todo el dolor de mi Hijo Jesús, que revive místicamente las horas sangrientas de su agonía.

Nuevo Getsemaní es para Jesús ver hoy su Iglesia tan violada y desierta, donde la mayor parte de los Pastores duerme en la indiferencia y en la tibieza, mientras otros repiten el gesto de Judas y le traicionan por sed de poder y de dinero.

Cardenal masón John O'Connor, hijo de padres judíos, hace seña masónica, con sus hermanos de logia  en el exterior del Templo de San Patricio, Nueva York, a 500 mts. del centro Illuminati.

Obispo del Brasil en el ara de la logia masónica.

Exulta el Dragón frente a la vastedad de su conquista, con la ayuda de la bestia negra y de la bestia semejante a un cordero, en estos vuestros días, en los que el diablo se ha desencadenado contra vosotros, sabiendo que le queda poco tiempo.

La bestia negra vestida de masón, es el demonio Baphomet o Pan, predador sexual cuya imagen está en la base de la Mitra de coronación pontificia de Benedicto XVI, razón por la que prevalecieron miles de crímenes clericales y jerárquicos de pederastia.

Por esto han llegado también los días de mi gran dolor.
Grande es mi dolor al ver a mi Hijo Jesús que sigue vilipendiado y flagelado en su Palabra, rechazada por orgullo y desgarrada por interpretaciones humanas y racionalistas.

Grande es mi dolor al contemplar a Jesús, realmente presente en la Eucaristía, cada vez más olvidado, abandonado, ofendido y pisoteado.

Grande es mi dolor al ver a mi Iglesia dividida, traicionada, despojada y crucificada.

Grande es mi dolor al ver a mi Papa -Juan Pablo II- que sucumbe bajo el peso de una Cruz pesadísima, mientras se ve circundado por la completa indiferencia de parte de Obispos, Sacerdotes y Fieles.

Grande es mi dolor por un número en constante crecimiento de mis pobres hijos que recorren el camino del mal y del pecado, del vicio y de la impureza, del egoísmo y del odio, con el gran peligro de perderse eternamente en el infierno.

Entonces hoy, os pido a vosotros, hijos consagrados a mi Corazón Inmaculado, todo lo que en este mismo lugar, en mayo de 1917, he pedido a mis tres pequeños niños Lucía, Jacinta y Francisco, a quienes me aparecí.

Lucía dos Santos, Francisco y Jacinta Marto.
La verdadera Lucía a la izquierda (sin lentes) conserva sus facciones desde niña; a la derecha la falsa Lucía con lentes, ésta es la que le presentaron los cardenales Joseph Ratzinger (luego Benedicto XVI) y Tarcisio Bertone (luego Secretario de Estado) cuando bloqueaban y distorcionaban el verdadero Tercer Secreto de Fátima: "Satanás se infiltrará en el seno de la Iglesia; llegará hasta los Más Altos Reinos de la Jerarquía en el Vaticano; y hasta la Silla de Pedro"; que confirmó años más tarde el Papa Paulo VI http://concilioecumenicovaticanoii.blogspot.mx

–¿Queréis también vosotros ofreceros como víctimas al Señor, sobre el altar de mi Corazón Inmaculado, por la salvación de todos mis pobres hijos pecadores?
Si acogéis esta mi invitación, deberéis hacer cuanto ahora os pido.

Orad cada vez más, especialmente con el Santo Rosario.
Practicad con frecuencia horas de adoración y reparación Eucarística.

Acoged con amor todos los sufrimientos que el Señor os mande.

Difundid sin miedo los mensajes que Yo os doy, como Celestial profetisa de estos vuestros últimos tiempos.

¡Si supierais el castigo que os espera, si seguís cerrando las puertas de vuestros corazones a la voz angustiada de vuestra Madre Celeste!

Ya que el Corazón Divino de mi Hijo Jesús ha confiado a mi Corazón Inmaculado la última y extrema tentativa de conduciros a todos a la salvación.”

DONGO (COMO), 13 DE OCTUBRE DE 1989.
Aniversario de la última aparición de Fátima

El Ángel del primer flagelo (Ap. 16, 2 ss.)
“Recordad hoy, mi última aparición ocurrida en Fátima el 13 de octubre de 1917, confirmada por el milagro del sol.

Mirad cada vez más a la Mujer vestida del Sol, que tiene la misión de preparar a la Iglesia y a la humanidad para la venida del Gran día del Señor.

La Mujer vestida del Sol, Virgen de Guadalupe o del Apocalipsis, venciendo sobre Leviatán, el Dragón de 7 cabezas. (Ap. 12, 1ss)

Los tiempos de la batalla decisiva han llegado.
Ha descendido sobre el mundo la hora de la gran tribulación, porque los Ángeles del Señor son enviados, con sus flagelos, para castigar la tierra. (Ap. 15 y 16)

Cuántas veces os he invitado a andar por el camino de la mortificación de los sentidos, del dominio de las pasiones, de la modestia, del buen ejemplo, de la pureza y de la santidad.

Pero la humanidad no ha acogido mi invitación y ha seguido desobedeciendo el sexto mandamiento de la Ley del Señor que prescribe no cometer actos impuros.

Al contrario, se ha querido exaltar tales transgresiones y proponerlas como la conquista de un valor humano y un modo nuevo de ejercitar la propia libertad personal.

De ese modo hoy se ha llegado a legitimar como buenos todos los pecados de impureza.

Se ha comenzado por corromper la conciencia de los niños y de los jóvenes, llevándolos a la convicción de que los actos impuros cometidos solos ya no son pecado; que las relaciones prematrimoniales en el noviazgo son lícitas y buenas; que las familias pueden comportarse libremente y recurrir también a los medios para impedir los nacimientos.

Se ha llegado hasta la justificación y la exaltación de los actos impuros contra natura, incluso a proponer leyes que equiparan a la familia la convivencia de homosexuales.

Nunca como hoy, la inmoralidad, la impureza, y la obscenidad son continuamente propagadas a través de la prensa y de todos los medios de comunicación social.

Sobre todo la televisión se ha convertido en el perverso instrumento de un diario bombardeo de imágenes obscenas, dirigidas a corromper la pureza de la mente y del corazón de todos.

Los locales de diversión, en particular el cine y las discotecas, se han vuelto lugares de pública profanación de la propia dignidad humana y cristiana.

Es el tiempo en el que el Señor nuestro Dios es continua y públicamente ofendido con los pecados de la carne.

Ya la Sagrada Escritura os ha advertido que quien peca por medio de la carne, en la misma carne encuentra su justo castigo.

Y así, ha llegado el tiempo en el que el Ángel del primer flagelo pasa por el mundo, para que sea castigado según el querer de Dios. (Ap. 16, 2)

–El Ángel del primer flagelo inflige en la carne de aquellos que se han dejado signar con la marca del monstruo en la frente y en la mano y han adorado su imagen, una llaga dolorosa y maligna, que hace gritar de desesperación a aquellos que han sido afectados por ella. (Ap. 16, 2)

Esta llaga representa los dolores físicos que hieren el cuerpo a causa de enfermedades graves e incurables.

La llaga dolorosa y maligna es un flagelo para toda la humanidad, hoy tan pervertida, que ha construido una civilización atea, materialista y hace de la búsqueda del placer el fin supremo del vivir humano.

Algunos de mis pobres hijos han sido heridos por la misma, a causa de sus pecados impuros y sus desórdenes morales y llevan sobre sí mismos el peso del mal que han cometido.

Otros, en cambio, son heridos aún siendo buenos e inocentes: entonces su sufrimiento sirve para la salvación de muchos malos, debido a la solidaridad que os une a todos.

El primer flagelo son los tumores malignos y toda clase de cáncer, contra el cual la ciencia nada puede hacer a pesar de su progreso en todos los sectores; enfermedades que se propagan cada vez más y hieren el cuerpo humano devastándolo con llagas dolorosísimas y malignas.

Hijos predilectos, pensad en la difusión de estas enfermedades incurables en todas partes del mundo y en los millones de muertos que ellas provocan.

El primer flagelo es la nueva enfermedad del S.I.D.A., que hiere sobre todo a mis pobres hijos víctimas de la droga, de los vicios y de los pecados impuros contra natura.

En estos tiempos en los que la humanidad es golpeada por este primer flagelo, vuestra Madre Celeste quiere ser para todos ayuda, sostén, consuelo y esperanza.

Por eso os invito a andar por el camino del ayuno, de la mortificación y de la penitencia.

–A los niños les pido que crezcan en la virtud de la pureza y en este difícil camino sean ayudados por los padres y los educadores.

–A los jóvenes les pido que se formen en el dominio de las pasiones con la oración y la vida de unión Conmigo, y que renuncien a ir a los cines y a las discotecas donde está el grave y continuo peligro de ofender esta virtud tan grata a mi Corazón Inmaculado.
–A los novios les pido que se abstengan de toda relación antes del matrimonio.
–A las familias cristianas les pido que se formen en el ejercicio de la castidad conyugal y no usen nunca medios artificiales para impedir la vida, según la enseñanza de Cristo, que la Iglesia también hoy propone con iluminada sabiduría.
¡Cuánto deseo de los Sacerdotes la escrupulosa observancia del celibato y de los Religiosos la práctica fiel y austera de su voto de castidad!

A mis pobres hijos atacados por el primer flagelo de la llaga dolorosa y maligna, Yo me presento como Madre Misericordiosa que alivia y consuela, que lleva a la esperanza y a la paz.

A ellos les pido que ofrezcan sus sufrimientos en espíritu de reparación, de purificación y de santificación.

Sobre todo para ellos mi Corazón Inmaculado se vuelve el refugio más acogedor y el camino seguro que los lleva al Dios de la salvación y de la alegría.

En este mi celestial jardín todos serán consolados y estimulados, mientras Yo misma me preocupo amorosamente de dar alivio en el sufrimiento y, si está en la Voluntad del Señor, ofrecer el don de la curación.

Por lo tanto, en estos tiempos en que la humanidad es atacada por el primer flagelo, os invito a todos a dirigir vuestra mirada a Mí, vuestra Madre Celeste, para ser confortados y ayudados.”

DONGO (COMO), 1 DE NOVIEMBRE DE 1989.
Fiesta de Todos los Santos
La nueva Jerusalén (Ap. 21, 9)

“Hoy es la fiesta de Todos los Santos y mañana recordáis a los que se han salvado pero que aún se encuentran inmersos en los sufrimientos purificadores del Purgatorio.

En estos tiempos de la gran tribulación debéis vivir fuertemente la Comunión de los Santos.

Soy la Reina de todos los Santos.

Soy la Capitana de un único ejército.
–Los Ángeles del Señor han recibido de Mí el mandato de responder con fuerza y con energía a todas las insidias que el Dragón, la bestia negra, la bestia semejante a un cordero y los espíritus malignos, os tienden todos los días.

Qué grande es hoy su poder celestial, porque son enviados por Mí para contrarrestar la táctica de mi Adversario, que es la de alejar a muchos pobres hijos míos de la adoración debida a nuestro Dios, mediante la difusión cada vez mayor del culto satánico y de las misas negras.

A esta perversa y blasfema acción de los demonios, los Ángeles responden con su perenne, profundo e incesante acto de adoración y de glorificación al Señor.

–A los peligros que en estos tiempos os tienden los malos, tratando de esparcir en el camino por el que debéis andar obstáculos, dificultades y astutas oposiciones, los Santos del Paraíso responden con su poderosa asistencia e intercesión.
Las tramas ocultas y oscuras, que la Masonería urde contra vosotros, para haceros caer en sus redes, son descubiertas y destruidas por los Santos, quienes hacen descender desde el Paraíso una fuerte Luz que os envuelve, para perfumar de fe, de esperanza, de amor, de pureza y de santidad toda vuestra existencia.

La comunión de vida con los Santos del Paraíso es el remedio que Yo os doy contra los peligros engañosos y muy astutos que la bestia negra de la Masonería hoy os tiende.
–Contra las dificultades, las burlas, las marginaciones que la bestia semejante a un cordero utiliza contra vosotros, mis hijos predilectos, recurrid a una perenne comunión de oración con las almas santas del Purgatorio.

Esta comunión de oración con las almas purgantes da a ellas la luz y el alivio de abreviar el tiempo de su purificación y os concede a vosotros la seguridad y el valor para realizar en vuestra vida mi designio, que es el de ayudaros a cumplir en todo momento la Divina Voluntad del Señor.

Hoy os contemplo con alegría, reunidos juntos en el celestial jardín de mi Corazón Inmaculado, viviendo esta estupenda realidad de la Comunión de los Santos, que os une, os ayuda, os compromete a todos a combatir por el pleno triunfo de Cristo, con el advenimiento en el mundo de su glorioso reino de amor, de santidad, de justicia y de paz.

De ese modo vosotros ya estáis contribuyendo a edificar la Nueva Jerusalén (Ap. 21, 9), la Ciudad Santa, que debe descender del Cielo como una esposa adornada para su esposo y formáis la morada de Dios entre los hombres, para que todos lleguen a formar parte de su pueblo, donde cada lágrima será enjugada de sus ojos y allí no habrá más muerte, ni luto, ni lamentos, ni afanes, porque las cosas de antes habrán pasado.”

RUBBIO (VICENZA), 8 DE DICIEMBRE DE 1989. 
Fiesta de la Inmaculada Concepción
Una corona de doce estrellas (Ap.12, 1ss)

“Hijos predilectos, contemplad hoy el candor inmaculado de vuestra Madre Celeste.
Soy la Inmaculada Concepción.
Soy la única criatura exenta de toda mancha de pecado incluso del original.

Soy toda hermosa: Tota Pulchra.
Dejaos envolver en mi manto de belleza, para que también vosotros seáis iluminados con mi candor de Cielo, con mi Luz Inmaculada.

Soy toda hermosa por ser llamada a ser la Madre del Hijo de Dios y a formar el virginal vástago del que debe surgir la Flor Divina.

Por eso mi designio se inserta en el misterio mismo de vuestra salvación.

Al principio soy anunciada como la enemiga de Satanás, la que obtendrá sobre él la completa victoria.

“Pondré enemistades entre ti y la Mujer, entre tu descendencia y la suya; Ella te aplastará la cabeza, mientras tú tratarás de morder su talón”. (Gén. 3, 15)

Al final soy vista como la Mujer vestida del Sol (Ap. 12,1ss), que tiene la misión de combatir contra el Dragón Rojo y su poderoso ejército, para vencerlo, ligarlo y arrojarlo a su reino de muerte, para que en el mundo pueda reinar solamente Cristo.

Heme aquí entonces presentada por la Sagrada Escritura con el fulgor de mi maternal realeza: “y apareció en el Cielo otra señal: una Mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza”. (Ap.12, 1ss)

En torno a mi cabeza hay, pues, una corona de doce estrellas.

La corona es el signo de la realeza.
La misma está compuesta por doce estrellas, porque se convierte en el símbolo de mi materna y real presencia en el corazón mismo del pueblo de Dios.

Las doce estrellas indican las doce tribus de Israel, que componen el pueblo elegido, escogido y llamado por el Señor para preparar la venida al mundo del Hijo de Dios y del Redentor.

Puesto que Yo soy llamada a ser la Madre del Mesías, mi designio es el de ser el cumplimiento de las promesas, el brote virginal, el honor y la gloria de todo el pueblo de Israel.
En efecto, la Iglesia me exalta con estas palabras: “Tú eres la gloria de Jerusalén; Tú eres la alegría de Israel; Tú eres el honor de nuestro pueblo”.

Por eso las tribus de Israel forman doce piedras preciosas de la diadema que circunda mi cabeza, para indicar la función de mi materna realeza.

Las doce estrellas significan también los doce Apóstoles que son el fundamento sobre el cual Cristo ha fundado su Iglesia.
Me he encontrado a menudo con ellos, para estimularlos a seguir y a creer en Jesús durante los tres años de su pública misión.

En su lugar, Yo estuve bajo la Cruz, junto con Juan, en el momento de la crucifixión, de la agonía y de la muerte de mi Hijo Jesús.

Con ellos he participado de la alegría de su resurrección; junto a ellos, recogidos en oración, he asistido al momento glorioso de Pentecostés.

Durante mi existencia terrena he permanecido junto a ellos con mi oración y mi presencia maternal para ayudarlos, formarlos, alentarlos e impulsarlos a beber el cáliz que había sido preparado para ellos por el Padre Celestial.
Soy así Madre y Reina de los Apóstoles que, en torno a mi cabeza, forman doce estrellas luminosas de mi materna realeza.

Soy Madre y Reina de toda la Iglesia.
Las doce estrellas significan además una nueva realidad.
El Apocalipsis, en efecto, me ve como un gran signo en el cielo: La Mujer vestida del Sol, que combate al Dragón y a su poderoso ejército del mal.

Entonces, las estrellas en torno a mi cabeza indican a aquellos que se consagran a mi Corazón Inmaculado, forman parte de mi ejército victorioso, se dejan guiar por Mí para combatir esta batalla y para obtener al final nuestra mayor victoria.

Así, todos mis predilectos y los hijos consagrados a mi Corazón Inmaculado, llamados a ser hoy los apóstoles de los últimos tiempos, son las estrellas más luminosas de mi real corona.

Las doce estrellas, que forman la luminosa corona de mi materna realeza, están constituidas por las doce tribus de Israel, por los Apóstoles y por los Apóstoles de estos vuestros últimos tiempos.

Entonces, en la fiesta de mi Inmaculada Concepción, os llamo a todos vosotros a formar parte preciosa de mi corona y volveros las estrellas brillantes que difunden, por todas las partes del mundo, la luz, la gracia, la santidad, la belleza y la gloria de vuestra Madre Celeste.” 

DONGO (COMO), 24 DE DICIEMBRE DE 1989. 
Noche Buena
El tiempo se ha cumplido

“Hijos predilectos, vivid Conmigo en acto de oración incesante y de profundo recogimiento, estas horas de la Noche Santa.
El tiempo se ha cumplido.

Desde cientos de años se ha venido esperando este acontecimiento: voces de profetas y de enviados de Dios habían tenido encendida la antorcha de la esperanza y de la espera.

El curso del tiempo y de la historia confluían ambos hacia este extraordinario momento.
En esta Noche Santa todo tiene su cumplimiento.

Yo, Virgen y Madre, doy a luz a mi Hijo Divino: mi castísimo esposo José está junto a Mí y lleva en su persona la presencia de todos los pobres de Israel; la Gruta rústica se vuelve regia por el Hijo de David, llamado a sentarse sobre su trono real; los pastores acuden para ofrecer el homenaje de los sencillos y de los pobres de espíritu; el coro de los ángeles canta y trae la luz inocente de los niños, de los pequeños, de los puros de corazón.

Con qué inefable amor y delicada ternura, Yo deposito sobre el pobre pesebre a mi Hijo divino, el Primogénito del nuevo pueblo de Israel, el Unigénito Hijo del Padre, el Mesías prometido y esperado desde siglos.
En esta Noche Santa las profecías se realizan, todo tiene su perfecto cumplimiento.

El tiempo se ha cumplido. Vivid con amor, con confianza y con gran esperanza esta Navidad. Es la Navidad de 1989.
Es la Navidad de un año que ha sido muy importante.

Vividlo Conmigo, Madre que cada día os engendra aquella vida que mi Niño os ha dado con su venida entre vosotros.
Vividlo con mi esposo José, en acto de humilde y dócil colaboración al designio de vuestro Padre Celestial.

Vividlo con los pastores que acuden festivos, con la alegría de ser vosotros también testimonios del anuncio, que aún hoy sigue proclamando la paz y la salvación a todos los hombres.

Vividlo con los pequeños, los sencillos, los pobres, que hacen de trono real al dominio de mi Hijo Jesús.
Vividlo con los ángeles que cantan armonías divinas y ofrecen el amor a esta pobre tierra, que nunca estuvo tan amenazada y golpeada.
Vivid en espíritu de alegría profunda esta vuestra Navidad.
Puesto que el tiempo se ha cumplido.
Ya entráis en los acontecimientos que os preparan para su segunda Navidad.

Os aproximáis al momento del glorioso retorno de Cristo.
No os dejéis, pues, apoderar por el temor, ni por la tristeza, ni por una vana curiosidad, ni por inútiles afanes.

Vivid con la simplicidad de los pequeños, todos los momentos de este nuevo Adviento en mi Corazón Inmaculado y poned empeño en actuar con rapidez para abrir de par en par las puertas de los hombres y de los pueblos al Cristo que viene.
Y abrid el corazón a la esperanza para acoger con alegría el anuncio que hoy os doy: se está cumpliendo el tiempo de su glorioso retorno.”